El amplio panorama de la música para guitarra británica de la posguerra de compositores ligados a la tonalidad se centra principalmente en William Walton (en particular sus Cinco Bagatelas), Lennox Berkeley (Sonatina, Tema y Variaciones, ) y Bernard Stevens.
Por lo que respecta a los compositores que se hayan a caballo de las tendencias más clásicas y de las más innovadoras, asistimos durante los años sesenta a la creación de una literatura guitarrística en la que la presencia de los lazos con la tradición se reaviva con la búsqueda de nuevas formas.
Sus exponentes más significativos son:
- Reginal Smith Brindle (Nocturno, Danza Pagana, Preludios Etruscos)
- Stephen Dodgson (Preludio , Nocturno y Tocata, Cinco Piezas Ocasionales)
- Benjamin Britten (Nocturnal)
El repertorio norteamericano se ha comenzado a formar con cierto retraso respecto a Europa, en la medida en que las polémica ideológicas acaecida en el viejo continente no han influido ni interesado demasiado a los autores de allí.
Mencionar a:
- Harrison Kerr
- Alan Hovahaness
- Lou Harrison
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